Cuba, la crisis en Venezuela y el fantasma del período especial (spagnolo)

Cuba-apagones-electricos-historia-afectado_MDSIMA20120910_0052_4Por Emilio Morales*

La victoria proclamada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela a favor del candidato Nicolás Maduro ha dejado más dudas que certidumbre. A la luz del panorama de inestabilidad que se vive en el país suramericano desde la enfermedad de Hugo Chávez, las preocupantes cifras de la economía venezolana y el enigmático futuro del chavismo, varios analistas han vaticinado que Cuba pudiera ir a un Segundo Período Especial en Tiempos de Paz, en caso de que Caracas no pueda continuar con sus entregas de petróleo a la isla.

La vuelta de apagones en La Habana y otras ciudades del interior del país han agitado entre los cubanos el fantasma de la agobiante crisis de los años 90, con el temor de una vuelta a la época del quinqué, la bicicleta y el picadillo de soya.

Sin embargo, la respuesta a esas interrogantes es que se trata de un desenlace poco probable. La amarga experiencia del período especial fue un ejercicio de supervivencia que no va a tener segundas partes. Al menos, eso es lo que está demostrando el gobernante Raúl Castro desde que llegó al poder en el 2006 tras la enfermedad de su hermano y predecesor.

La dependencia de la economía cubana en un 85 por ciento del campo socialista y la extinta Unión Soviética fue una lección bien aprendida en 1993. Aunque hoy la economía de la isla tiene una gran dependencia de la ayuda venezolana (42.29 % de las exportaciones y 28.42 % de las importaciones), no llega a los niveles de dependencia que tenía con sus antiguos socios europeos.

Veamos cómo se distribuyeron las importaciones y las exportaciones de Cuba en el 2011:

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Nota: (MP*) Miles de pesos. Se refiere al tipo de cambio oficial del Banco Central de Cuba con respecto al CUC y se publica exclusivamente para ser utilizado por las empresas cubanas, al registrar transacciones que se realizan en moneda extranjera. 1 CUC = 1 USD.

Como se puede apreciar, las importaciones y exportaciones cubanas están mucho mejor balanceadas que hace 20 años. Pero no basta con mirar estos indicadores para afirmar que Cuba no iría a un segundo período especial como consecuencia de la posible pérdida de la contribución venezolana.

A esa conclusión puede llegarse con el análisis de 30 factores económicos y de otros órdenes, con significativo peso en la economía de la isla a mediano plazo. La tendencia de estos factores dibuja un horizonte más favorable al cambio y la apertura económica que al estancamiento.

Esta es una comparación de los factores económicos y sociales de Cuba en 1993 y el 2012, elaborada a partir de cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) y otras fuentes:

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Subsidios, remesas y turismo

Los números son aplastantes. El subsidio que Cuba recibe de Venezuela en dinero es equivalente al que recibía de la Unión Soviética: $6,000 millones de dólares anuales de los venezolanos por $5,000 millones de dólares de los soviéticos, lo que denota una paridad teniendo en cuenta el alza de valores en dos décadas.

Sin embargo, en el resto de los factores se aprecia una diferencia considerable en las circunstancias actuales. Por ejemplo, en estos momentos en la isla se reciben alrededor de $4,955.34 millones de dólares de conjunto entre remesas en efectivo y en especie comparados con el valor de $392.24 millones recibidos por igual concepto en 1993, un incremento 12.6 veces superior. La explosión de las remesas está sustentada por los 1.2 millones de cubanos que han emigrado en los últimos 20 años.

Como consecuencia de este factor migratorio, hoy el 62.4 por ciento de los hogares cubanos recibe de alguna manera una ayuda del exterior en comparación con el 12.2 por ciento que la recibía en 1993.

A la vez, el desarrollo de la infraestructura turística muestra números impresionantes. Unos 120,000 turistas visitaron Cuba en 1993 y un poco más de 2.8 millones lo hicieron en el 2012, una estadística 23.3 veces superior. Con los ingresos provenientes del turismo ocurre otro tanto: unos $240 millones recibidos en 1993 por $2,900 recibidos en el 2012.

Otro tanto ocurre con rubros importantes como la exportación de níquel, medicamentos y tabaco, que en conjunto sumaron unos $2,115 millones de dólares en el 2012 en comparación con los $180 millones alcanzados en 1993.

Relaciones con Washington

No se puede pasar por alto el factor que representa el comercio y las relaciones con Estados Unidos. Hace 20 años los vínculos bilaterales cayeron al nivel más bajo a raíz de la crisis de los balseros en 1994 y las tensiones generadas por el derribo de dos avionetas en el estrecho de la Florida en 1996. A partir del 2001 comenzaron a realizarse las ventas de productos alimenticios y otros rubros a la isla, situación que se ha mantenido hasta la fecha con sus altas y bajas, pero sin cerrarse como alternativa. En el 2012 las compras de Cuba a empresas estadounidenses alcanzaron los $457.3 millones de dólares, ubicando a EEUU como el séptimo socio comercial de la isla a pesar del embargo.

Más recientemente como una señal de acercamiento el gobierno de Obama eliminó las restricciones de envíos de remesas y de viajes a los ciudadanos cubanoamericanos, lo que provocó un aumento considerable del flujo de dinero y mercancías a la isla, con unos 470,000 viajeros desde EEUU el pasado año.

Paralelamente, por vía de los viajes de contacto pueblo-a-pueblo para académicos, grupos religiosos y organizaciones no gubernamentales, unos 98,000 viajeros norteamericanos no cubanos ingresaron en Cuba en el 2012.

La política migratoria puesta en marcha por Cuba el pasado enero abren también para los cubanos un camino de contacto con el mundo exterior que resultaba inimaginable hace 20 años, y que para muchas familias representa una fuente de sustento.

Política doméstica

En cuanto a la política doméstica, el gobierno de Raúl Castro emprendió una serie de reformas económicas con vista a transformar la economía. Como parte del paquete de medidas se autorizó el trabajo por cuenta propia a 183 modalidades y se permitió además por primera vez en más de 50 años la venta de casas y automóviles.

Como resultado se esa apertura se puede apreciar un incremento sustancial de las personas insertadas al naciente sector privado, que era una quimera 20 años atrás. Hoy la cifra supera las 650,000 personas en comparación con las 150,000 computadas en el 1993.

Con todos sus tropiezos y limitaciones, el cuentapropismo es un cambio favorable hacia la independencia económica de los ciudadanos y en el nivel de vida de la población. Por ejemplo en el 2012 los servicios de telefonía celular ya sobrepasaron la cifra de 1.5 millones de celulares, una cifra aún pequeña si la comparamos con otros países de la región, pero indicativa de que el nivel de consumo y el poder adquisitivo de la población en moneda dura ha crecido notablemente.

Se observa además una reducción considerable en las inversiones en los sectores subsidiados que en el pasado eran la vitrina del socialismo cubano. Las inversiones en los sectores de la salud, educación y deportes alcanzaron el pasado año los 152.5 millones, un desembolso muy inferior a los 414.2 millones que se destinaron de conjunto a estos sectores en el 2008.

Inversiones y petróleo

En contraste, algunos sectores estratégicos de la economía observan un aumento considerable de las inversiones. En el mismo período, las inversiones en restaurantes y hoteles, servicios empresariales e inmobiliarios, transporte, almacenes y comunicaciones han recibido una inyección poderosa. En el 2012 fue de $1,503.3 millones en comparación con los $1,001.8 millones invertidos en el 2008.

En 20 años, la tabla la importación de petróleo aumentó considerablemente de 1,629 Millones de toneladas a 5,048.7 Mt, gracias al suministro de 100,000 barriles diarios por parte de Venezuela. En el caso de la extracción de crudo, creció de 1,107 Mt en 1993 a 3,024.8 Mt en el 2010.

El consumo de petróleo en el 2011 fue de solo 4,940.9 Mt. Si restamos este valor de petróleo consumido al valor de petróleo disponible en ese año vamos a obtener un valor de 3,132.6 Mt de petróleo que no se utilizó. Queda en la duda si ese petróleo fue vendido por el gobierno cubano a terceros países, lo que quizás sea una parte considerable del dinero que justifica el subsidio de los $6,000 millones de dólares que recibe anualmente de Venezuela.

Por otra parte, la extracción de gas natural también aumentó a 1,072.5 MMm3 en relación con los 574.1 MMm3 alcanzados en el 2000.Esa producción se utiliza para la generación de energía, contribuyendo a un ahorro notable del consumo de petróleo.

Señales de sobrevida

Ciertamente, es poco probable que Cuba regrese al período especial. A pesar de las limitaciones de crédito que enfrenta el gobierno cubano, ha logrado diversificar sus exportaciones e importaciones, y ha conseguido balancear su comercio de manera equitativa.

En el caso hipotético de que Cuba pierda el subsidio del petróleo y los beneficios por asistencia de salud en Venezuela, no dejará de ser una situación compleja para la economía nacional. Pero esta situación se convertiría en un elemento de aceleración y profundización de las reformas ante la imposibilidad de otra salida.

En cualquier escenario, si Maduro quiere mantener vivo el chavismo, va a tener que comenzar arreglando la casa por dentro y sacrificar las dádivas que ofrecía Venezuela a unos cuantos países latinoamericanos, hoy insostenibles ante la improductividad y la inflación interna.

Para la nueva era postchavista, Maduro no tiene otra que reinvertir sumas millonarias en los renglones claves de la economía, como correctivo de urgencia para salir a flote en un país dividido y exhausto por una política equivocada de chequera abierta. De lo contrario, su gestión va a quedar a la deriva y en aguas turbulentas.

Cuba sufriría sin dudas los embates de una crisis política o una debacle económica en Venezuela, pero sin llegar a los signos catastróficos del período especial.

*Economista cubano. Ex jefe de planeación estratégica de mercadotecnia en la corporación CIMEX y autor de los libros Cuba: ¿tránsito silencioso al capitalismo? y Marketing without Advertising, Brand Preference and Consumer Choice in Cuba. Es presidente de Havana Consulting Group, en Miami.