Yoani Sanchez: Seguiré siendo incómoda en la Cuba del futuro (spagnolo)

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La bloguera cubana Yoani Sánchez responde a las preguntas enviadas por nuestros seguidores a través de redes sociales y página web. “ Heroína no me siento. Soy una persona a la que le tiemblan las rodillas y que desde la cobardía está tratando de hacer algo. Es el tiempo también de los cobardes”, dice.

Después de un lustro de reiteradas negativas por parte del gobierno cubano, Yoani Sánchez recibió finalmente el visado que le ha permitido viajar fuera de su país, en virtud de la reforma migratoria. Desde entonces ha iniciado una gira que incluirá diez países durante 80 días . Uno de ellos ha sido Holanda, escala facilitada por Amnistía Internacional y el festival holandés ´Películas que importan`.

Sánchez respondió a decenas de preguntas formuladas por nuestra audiencia mundial.

Julio Cesar Díaz, desde Santiago de Chile: ¿Quién financia tus viajes y lujos?

Me encantan este tipo de preguntas porque me ayudan a arrojar luz sobre muchas mentiras . Vivo en un país donde nada de eso se le puede preguntar a quienes nos gobiernan, donde nadie le puede preguntar al presidente de dónde saca el dinero para sus lujos. En mi caso personal he emprendido un viaje donde se pone de manifiesto la solidaridad. Me fui a Brasil con un boleto pagado, recogido el dinero en internet de manera transparente y pública por varios ´bloggers´ brasileños. A partir de ese momento he estado invitada por instituciones de corte académico o humanitario, como Amnistía Internacional y varias universidades en Estados Unidos. No me ha faltado un plato de comida, abrazos, lugares donde dormir y techos donde estar. Y me voy a la Florida en breve con un boleto que mi hermana lleva dos años ahorrando para pagar. Así que eso es básicamente, solidaridad , solidaridad y solidaridad.

Marsus Khievick, desde El Salvador: ¿Cuánto te paga la CIA para promocionar un proyecto parcial, financiado por los mayores infractores de los derechos humanos a nivel mundial?

No hay un solo centavo de la CIA, me parece risible esa acusación. El día que me entere de que la CIA está planeando hacer algo dañino y nefasto en Cuba, voy a ser la primera persona en denunciarlo.

 

Harold Tupaz, desde San Juan de Pasto, en Colombia: ¿Es tanta el hambre en Cuba que vendes tu patria por una hamburguesa de McDonald´s?

No me gusta la McDonalds, me gustan las piñas y los plátanos cubanos. Esa pregunta puede generar una confusión que estoy tratando de ayudar a resolver. La confusión de que Cuba es un partido, un hombre, un gobierno o una ideología. Cuando se critica al gobierno no se está criticando a Cuba. Cuba es mucho más que eso: es inmensa, plural, diversa. Y estamos buscando un marco de derechos para que esa pluralidad se exprese y nadie, ni mucho menos un extranjero, le pueda quitar el gentilicio de cubano a ninguno de nosotros.

Ana Brus desde Holanda, estuvo en Cuba en el 2000: ¿Ha cambiado Cuba desde entonces? ¿En qué sentido sí y en qué, no?

Pienso que sí, que Cuba está cambiando, y lo que me da esperanzas es que está cambiando en el interior de los cubanos. Siento que cada vez más gente se atreve a decir y a hacer. Las nuevas tecnologías han influido mucho en que ese cambio del silencio a la crítica, de la máscara a la opinión, se esté expresando a través de Twitter, de los blogs o de los materiales audiovisuales.Y también estas pequeñas reformas de los últimos años están dando espacio a la iniciativa privada, a que mucha gente piense: ´bueno, me quedo aquí a ver si con mi esfuerzo puedo ganarme la vida´. Entonces creo que sí, que está cambiando no tanto por voluntad política, sino por presión ciudadana.

Luis Chaura , desde Florida, Estados Unidos: ¿Te gustaría ser la presidenta de Cuba?

Para nada, soy una persona que quiere dedicarse a la prensa, a la información. Quiero fundar un periódico. Pero además, en la Cuba que yo sueño, que proyecto, los presidentes no van a ser los importantes. El poder pasa, los ciudadanos quedan.

Gabriel Delpino, desde Cuba: “¿Qué harías si te prohibiesen volver a Cuba?”

Si me prohíben volver me voy a convertir en la primera balsera en dirección contraria. Nadie va impedirme regresar al país donde he nacido y donde quiero que nazcan mis nietos. Porque la isla no le pertenece a un gobierno.

Lázaro Díaz, desde Miami, Estados Unidos: Después de un periplo tan largo y de tantas denuncias, ¿no le temes a las represalias del régimen cubano?

Tengo miedo a las represalias, sí, pero ya le he visto la cara al monstruo. Estoy preparada.

Francisco Javier, desde España: ¿Por qué el servidor de tu blog se bloquea a veces y no permite que se hable de la política en EEUU?

Se bloquea porque somos víctimas de muchos ataques de hackers que, aunque no tenemos la confirmación, se pueden estar gestando en la universidad de Ciencias Informáticas, en las afueras de La Habana. En noviembre de 2012 mi sitio recibió 15.000 ataques de muy variados tipos, solo en un mes. Y en cuanto a lo de la política norteamericana, fue que justamente en los días previos a las elecciones de EEUU la gente iba a los comentarios de mi blog para decir sus preferencias sobre un candidato u otro. Y entonces dijimos, ´bueno, esto es un blog para hablar de Cuba´, y fue precisamente eso. Pero no fue una prohibición, sino más bien decir: ´ajústense a la temática, vamos a hablar de la isla porque si no nos perdemos en otros temas`.

Mauricio Escuela, desde San Juan de los Remedios, Cuba: ¿Por qué, si eres tan opositora, no has tenido ni siquiera el gesto de visitar a tus “compañeros de lucha” que están en las calles de España, viviendo de la caridad pública?

Todavía no lo he hecho porque no he ido a España, en realidad estuve solo dos días en Burgos, de pasada, fue dos día corriendo para el congreso iRedes. Ahora regresaré una semana a Madrid y claro está que voy a ir a ver a mis colegas. No solamente porque me lo diga un lector o me lo digan otras personas, no soy alguien que toma poses políticas para complacer a los demás, sino porque conozco a muchos de ellos. Sé lo que sufrieron en Cuba y sé también lo que están padeciendo en España.

Raúl Ceverio, desde España: ¿Cuánto presupuesto necesita usted para hacer un diario en Cuba? ¿No significaría eso entrar millones en Cuba rompiendo de alguna manera el embargo?

Un periódico virtual lo único que necesita es talento y algo que contar, y eso lo tenemos de sobra. No sé cómo se puede computar eso en dinero, pero probablemente sí se trate de millones en talento. Somos un equipo de personas deseosos de narrar nuestra realidad con la herramienta de las tecnologías a la mano. No es un periódico impreso, por tanto no tendrá grandes costos. No se va a vender, por tanto tampoco vamos a hacernos ricos con eso. Y esa es la idea inicial. Respecto al embrago, todo el mundo sabe mi posición sumamente crítica. Pero no es crítica para ayudar al gobierno cubano, sino para ayudar a mi país. Y volvemos a la vieja confusión de que Cuba es un gobierno.

María Elena Álvarez, desde Caracas, Venezuela: ¿Qué opinas de la situación política actual en Venezuela?

Tener una idea completa, desde un país donde la información está muy segregada, es difícil. Pero pienso que un sistema que se levantó sobre el personalismo de un hombre como Hugo Chávez, es poco probable que pueda sobrevivir a su ausencia física. Los cubanos estamos muy pendientes, porque en mi país hay la impresión de que con la muerte de Chávez el subsidio venezolano, que es muy abultado, prácticamente en las mismas cantidades que lo que lo fue el soviético, pueda cortarse y venir los grandes dramas del periodo especial: cortes eléctricos, ausencia de comida o colapso del transporte. Pero por otro lado, y en este grupo me incluyo, estamos los cubanos que pensamos que justamente que el corte de ese subsidio, la ausencia de Hugo Chávez, puede obligar a Raúl Castro a emprender un ritmo más rápido y más profundo de reformas económicas dentro del país.

Martín Guevara Duarte: La libertad de expresión, de lectura y de asociación, deben ir de la mano de la libertad de empresa y de comercio. En China hay libertad para hacer dinero, pero persiste el hermetismo para opinar o participar en política. En Cuba, Raúl Castro pareciera que va en esa dirección. ¿Tú cómo lo ves?

Sí, exactamente, parece ser que el gobierno quiere encaminarnos a un modelo de cierta flexibilizaciones económicas y control político. No creo que vaya a resultar por muchas razones. Les ha tomado demasiado tiempo, ha empezado muy tarde a emprender ese camino y la sociedad cubana está deseosa no solamente de prosperidad, sino también de libertad de expresión. Y por otro lado porque hay una verdad inamovible, una verdad como una piedra, como una montaña, la generación histórica del poder está muriendo y no creo que les quede tiempo para aplicar el modelo chino en Cuba.

Gabriel Delpino, desde Cuba: ¿Cómo perdiste un diente?¿Es cierto que fue en dependencias policiales? Y otra compatriota, Rosa, duda de la versión de la represión policial y opina que “siempre tienes un melodrama distinto”

Creo que los cubanos en general somos bastante melodramáticos. Las historia nacional está mezclada con eso, no olviden que en Cuba nació la radionovela. Fidel Castro utilizó mucho esos toques de la dramaturgia para hipnotizar a una nación. En mi caso personal trato de no narrar mucho mi ruta del dolor, que es larga, profunda y llena de detalles. Pero prefiero la ruta de la alegría, de lo lindo que me ha pasado. Perdí un diente cuando tres mujeres militares intentaban desvestirme en una habitación. No voy por la vida mostrándolo; una sonrisa nunca es incompleta, es una sonrisa.

Pregunta de un anónimo desde Río de Janeiro: Se comenta que solo por en concepto de entrevistas te embolsarías más de 50 mil dólares o euros. ¿Es verdad que hasta ahora no habías podido cobrar el dinero de los premios ni de los libros y artículos publicados?

Lo de las entrevistas es falso, totalmente. Todas las entrevistas que he dado en seis años, que probablemente ya pueden sumar cientos de miles, han sido totalmente gratuitas. Y ustedes de Radio Nederland lo saben. En torno a los premios, estoy haciendo este recorrido también para recuperar lo que es mío, lo que me postergaron o me impidieron tener. Y parte de eso lo voy a utilizar para fundar mi periódico, o sea, será un diario autónomo y autosustentable.

Nereida Jiménez, desde Suiza: ¿Por qué usted siempre pide dinero en sus intervenciones? Ninguna otra bloguera de Irán, o de otros países, China, por ejemplo, piden tanto.

Eso es falso. No recuerdo ni siquiera haber pronunciado la palabra dinero en ninguna de mis intervenciones. Lo que pido a las personas es que si van a Cuba y tiene una memory flash, una vieja laptop o un teléfono que no usan, lo lleven consigo y se lo regalen a cualquier cubano que encuentren en la calle. Y si además de eso, pueden recargar teléfonos de activistas o comprar tarjetas de internet mientras están en el país, sería perfecto. Pero dinero nunca he pedido.

Lidia Poldervaart Ramírez, desde Holanda: ¿Qué diferencia percibes entre un país democrático y la dictadura cubana?

En primer lugar que en la dictadura cubana no me puedo parar en una esquina a gritar: ‘esto no es una democracia’. En cualquier democracia podría pararme y gritarlo, quejarme de lo poco democrático que es el país, de lo imperfecta que es esa democracia. En Cuba ni siquiera he podido empezar a decir esa frase.

El cubano Roberto Maralejo, desde Miami: ¿quiere saber qué sistema crees factible de implementarse en Cuba después de un eventual cambio de régimen?

La gente piensa que Cuba debe optar entre el socialismo de hoy y el capitalismo de mañana. Falso. Cuba vive bajo un capitalismo de Estado, de clan familiar, donde el gran patrón capitalista que nos cobra excesivas plusvalías y no nos permite el derecho a las protestas es el Estado. Entonces creo que tendría que ser un modelo participativo. ¿Cómo se llama? No sé, porque realmente no creo mucho en los nombres de las cosas. Creo que debe ser un sistema plural, participativo, con libertad económica, donde sea posible la discrepancia y la prosperidad.

Luis Betancourt, desde Colombia: ¿Qué le dirías a los presidentes democráticos de Colombia, Chile, México, que se mueren por visitar a Raúl y a Fidel Castro en la Cuba antidemocrática, represiva y con miles de presos políticos?

A veces la diplomacia es así, llena de dobleces. Realmente creo más en la diplomacia popular, en lo que pueden hacer los ciudadanos a pie de calle, que no en lo que pueda ocurrir en las cancillerías o en los palacios de gobierno. De todas formas, les recordaría a muchos presidentes del mundo, a la diplomacia internacional, que los pueblos tienden a recordar este tipo de abandono. Saben cuándo no hay un pronunciamiento enérgico desde fuera por el respeto a los derechos humanos. Piensen en la Cuba del futuro y en el costo que tendrán en el futuro posiciones que a veces privilegian los intereses económicos sobre los intereses de la ciudadanía.

Eliezer De Azevedo Falcao, desde Brasil: ¿Por qué no opinas sobre los presos de Guantánamo que están en huelga de hambre?

He respondido tanto sobre eso que no sé por qué dicen que no opino. Soy una activista que no conoce límite geográfico respecto a los derechos humanos. Me quejo por la posible violación de derechos que ocurre en la cárcel de Guantánamo, como me quejo de las condiciones infrahumanas en las que están detenidos muchos activistas, al estilo de Calixto Ramón, en las cárceles de Cuba. Por tanto, no conozco los límites para quejarme. Voy a ser una ciudadana incómoda hoy y una ciudadana incómoda en el futuro de Cuba.

Paco Gordillo, desde España: Los gobiernos occidentales en sus análisis de Cuba identifican tres grupos de opositores: los verdaderos y serios, según ellos una docena, los vendidos, los que viven de las ayudas de las embajadas y programas, los que no sabe qué son, supuestos disidentes, pero, quizás, espías. ¿Qué piensas de esta demarcación?

Yo no haría esas diferencias. Creo que la sociedad civil y el sector crítico está viviendo una efervescencia. Hay muchas maneras de oponerse: desde un músico de hip-hop que en la letra de una canción hace una protesta, un artista que pinta un cuadro, un escritor que escribe en un blog o en una cuenta de Twitter, un opositor que plantea un panfleto o un documento político de cambio. Hay muchas maneras de oponerse, todas son válidas y bienvenido al sector crítico todo el que lo quiera hacer a su manera.

Reina, desde España: En su blog se dice que tiene usted 10 millones de visitas mensuales, más que el New York Times ,sin embargo esos diez millones de seguidores no se han aparecido en sus intervenciones en el extranjero dado que son más sus seguidores mundiales, ¿dónde se han metido que no han ido masivamente a escucharla?

En todas las salas donde me he presentado la capacidad ha estado a rebosar, incluso hay personas que se han quedado afuera porque no había espacio. De todas formas, no soy una persona de multitudes. Si me lee un ciudadano en el mundo, es más, si el único que me lee es el policía de la Seguridad del Estado que me atiende, también estaría feliz porque no escribo para grandes audiencias. No busco la visibilidad, la fama ni que millones de personas me sigan. Yo escribo porque lo necesito, necesito sacar afuera muchas historias, muchas preguntas, muchas dudas. Por eso tengo mi blog.

Dulce Nibaria, desde México: ¿Qué es para usted el periodismo comprometido?

Es un periodismo que no vira la cara hacia otro lado por conveniencias de orden económico, ni por miedo. Es aquel que sabe que se va a meter en problemas. Todo lo que digo me mete en problemas, me meto en problemas todos los días de mi vida y sigo haciendo periodismo porque no me preocupa que me insulten, me difamen ni que me amenacen. Creo que el periodismo es la capacidad de arrojar luz y sería muy cínico apagar la lámpara.

Siria Fonseca, desde Rusia: ¿Y no te sientes más heroína que periodista?

No, heroína no me siento. Soy una persona a la que le tiemblan las rodillas y que desde la cobardía está tratando de hacer algo. Basta ya de una historia nacional plagada de supuestos héroes, supuestos valientes, supuestas gentes dispuestas a morir y a matar. Es el tiempo también de los cobardes.

Mario Monterroso, desde Guatemala: Cuando regresas a Cuba y qué planes tienes para continuar tu lucha después de este viaje?

Quiero fundar un medio digital como ya decía en otras respuestas. Quiero amar mucho a mi familia, que es mi soporte fundamental. Soy una persona inmensamente feliz en mi vida familiar y amorosa. Eso me da fuerzas para seguir. También seguir ayudando a personas a adentrarse en la tecnología, doy varios cursos en la sala de mi casa y en los pequeños pueblos de Cuba para enseñar el uso de Twitter, a tener un blog. Y eso es lo que quiero hacer. Entre la docencia y el periodismo quiero pasar el resto de mi vida.