Ángel Carromero no recurrirá la sentencia (spagnolo)

Da Diario de Cuba

Con esto, la defensa del español busca no retrasar las gestiones diplomáticas por su repatriación.

La defensa de Ángel Carromero, condenado en Cuba a cuatro años de cárcel por el suceso en el que murieron el líder disidente Oswaldo Payá y el activista Harold Cepero, no recurrirá la sentencia, informaron fuentes cercanas la familia del español, reporta Europa Press.

Al renunciar al recurso, la defensa de Carromero busca favorecer que las gestiones diplomáticas encaminadas a conseguir su repatriación puedan comenzar la semana próxima, una vez concluya el lunes el plazo de 10 días hábiles que tienen tanto los abogados del español como la Fiscalía cubana para recurrir la sentencia, que se hizo pública el 15 de octubre.

Vencido ese plazo de diez días, si ninguna de las partes recurre, la sentencia será firme y Madrid podrá iniciar las gestiones diplomáticas con las autoridades cubanas para conseguir repatriar a Carromero, dirigente de Nuevas Generaciones del gobernante Partido Popular (NNGG).

Si la defensa del condenado recurriera la sentencia, esas gestiones se demorarían varios meses, porque habría que esperar a la resolución del recurso para dar por concluido el proceso judicial.

Existen tres opciones que permitirían al español regresar a su país. El Gobierno cubano podría indultarle, pero esta alternativa se considera altamente improbable, de manera que el Gobierno de Mariano Rajoy trabaja principalmente con otros dos escenarios.

El más beneficioso para Carromero, descartado el indulto, sería que el Gobierno cubano le dejara en libertad expulsándole del país.

En caso de que La Habana no quisiera expulsarle, a Carromero le quedaría otra opción. Podría beneficiarse de un traslado para cumplir en España la sentencia.

España y Cuba tienen un convenio bilateral para el traslado de personas condenadas que data de 1998 y podría aplicarse en el caso de Carromero.

En base a ese convenio, según Europa Press, Madrid tendría que ofrecer a La Habana una “indicación aproximada de cómo se cumplirá la condena en el Estado, de cumplimiento y la fecha de extinción de la pena o medida”.

Cumplir la condena en España

Como la pena impuesta es menor de cinco años, si La Habana autorizase su cumplimiento en España, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior español, podría conceder directamente a Carromero el tercer grado, sin necesidad de que tuviera que cumplir una parte de su condena en prisión, en virtud de la Reforma del Código Penal de 2003, explicaron fuentes penitenciarias.

Con el tercer grado, un preso solo tiene que pernoctar en prisión, aunque hay una modalidad por la cual es vigilado mediante control telemático y ni siquiera tiene que dormir en la cárcel.

Carromero fue condenado a cuatro años (tres menos de lo que pedía el fiscal) por la muerte de Payá y Cepero el pasado 22 de julio, en un suceso que las autoridades cubanas describen como “accidente de tráfico”.

En el coche también viajaba el joven político sueco Jens Aron Modig, quien inicialmente fue detenido por las autoridades cubanas, pero pudo volver a los pocos días a su país. Modig alegó que dormía en el momento del siniestro y que tenía recuerdos borrosos sobre el accidente.

La versión oficial cubana dijo que Carromero, quien conducía el auto, iba a exceso de velocidad, no respetó señales de tránsito y perdió el control, lo que hizo que el vehículo impactara contra un árbol.

La familia de Payá rechaza esa versión, exige una investigación independiente, y asegura tener informes según los cuales otro vehículo perseguía y embistió al de los opositores.

La hija de Payá, Rosa María Payá, reveló este miércoles el contenido de un mensaje que, dijo, fue enviado desde el teléfono de Modig tras el incidente.

“Ángel dice que un auto nos golpeó y nos sacó de la carretera”, indicaba el texto, según la joven activista.

La viuda de Payá, Ofelia Acevedo, ha exculpado a Carromero de cualquier responsabilidad y ha pedido saber “la verdad” de lo ocurrido.

Ni la familia de Payá ni la de Cepero presentaron denuncia contra el político español.